Recuerdo cuando empezaba a interesarme por la fotografía lo mucho que me llamaban la atención las fotos que veía de la vía lactea a través de las redes sociales, y si estás leyendo este artículo es que también te ha picado la curiosidad y te interesa saber como lograr esas imágenes que tanto te gustan. Así pues, ¡bienvenido al mundo de la fotografía nocturna! 
Es normal que te sientas atraíd@ por ese tipo de fotografía, ya que en estos casos es cuando la cámara puede superar con creces a la vista humana, y aunque si es cierto que la vía lactea puede ser visible a simple vista en un cielo con poca contaminación lumínica, el sensor de nuestra cámara, con los ajustes precisos, va a poder capturar mucha más información de la que nuestros ojos ven.
La Vía Lactea es el nombre que recibe nuestra galaxia y por tanto es visible todo el año (si las condiciones lumínicas lo permiten).
Sin embargo, dado su enorme tamaño nunca vamos a poder verla por completo y dependiendo de la época del año y del hemisferio terrestre en el que nos econtremos podremos observar y capturar partes distintas. Fotográficamente es habitual buscar capturar el Centro galáctico de la Vía Lactea, la parte más brillante y con nebulosas y formaciones de gas más interesantes. 
Así pues, ya sabemos qué queremos fotografiar, pero antes de hablar sobre cómo configurar la cámara deberíamos conocer cuándo podemos capturar la vía Lactea y dónde podremos hacerlo.
¿Cúando fotografiar la Vía Lactea?
Calendario:  El centro galáctico será visibile entre Febrero y Octubre en el hemisferio Norte, y entre Enero y Noviembre en el hemisferio Sur. 
Calendario lunar: Como ya hemos comentado, la Vía Lactea será mas visible a menor contaminación lumínica. Esto no sólo afecta a luces urbanas sinó que si queremos un cielo oscuro, la Luna jugará un papel importante. Lo ideal siempre serán las noches de luna nueva y los días anteriores y posteriores. ¡A la hora de planificar tu salida fotogáfica no olvides revisar el calendario y horario lunar!
Meteorología: No hay fotógrafo de paisaje que no disponga en su móbil de 2, 3 e incluso 4 aplicaciones de previsiones meteorológicas. En fotografía nocturna  es incluso más importante revisar siempre las previsiones. Lo último que queremos después de pasar horas planeando la salida fotográfica es llegar al sitio y encontrarse un cielo cubierto de nubes, ¿verdad? Hay decenas de aplicaciones y sitios web donde consultar la información, aunque mis favoritas son Accuweather (internacional), Aemet (estatal españa) y sobretodo ClearOutside (internacional). Esta última proporciona información muy útil sobre visibilidad, porcentaje de nubes altas, medias y bajas, horario solar y lunar, etc. Para mi es la aplicación móvil más fiable y útil para los fotógrafos de paisaje (¡y gratis!)
En la foto, una captura de la aplicación Clear Outside, donde podéis ver toda la información relativa a las nubes, horarios de Sol y de Luna, y todo el resto de datos interesantes
Horario: A lo largo del año la posición y la dirección de la Vía Lactea va variando (más adelante explicamos este tema) y por supuesto las horas en las que está visible el centro galáctico  también varía. Es imprescindible conocer bien a qué hora tenemos que estar en el lugar escogido para poder capturar la imagen que tenemos en mente.  Yo recomiendo la aplicación Photopills, donde podremos conocer con todo detalle la información necesaria de lugar, día y horarios en los que planificar nuestra foto. Los horarios en los que capturar la Vía Lactea se van adelantando a lo largo del año. Durante los primeros meses de visibilidad del centro galáctico, podremos fotografiarlo pocas horas antes del amanecer, sobre Junio entre las 2 y las 4 de la mañana son buenas horas, en agosto hacia medianoche y en setiembre antes de la medianoche. Esto son horarios orientativos, tendremos que cuadrar la hora teniendo en cuenta que la Luna esté por debajo del horizonte , que el centro galáctico esté visible y la posición de la Vía Lactea que deseamos (ya que a lo largo de la noche se va moviendo).. 
La información en la parte superior nos indica que la Luna se pone a las 2:21h, es decir que a partir de las dos y media de la noche vamos a tener un cielo totalmente oscuro. Además, la planificación nos indica que la Vía Lactea (representada por el arco de puntos blancos, donde los puntos mas grandes indican el centro galáctico) pasa por encima de la Torre de Sant Joan a las 3:30h de la mañana. Así pues, gracias a esta herramienta increïble, sabemos que el 29 de mayo de 2020 tenemos que estar con todo preparado a las 3:30h de la mañana en el lugar indicado. Genial, ¿verdad?
En la foto, una captura del planificador de Photopills. Gracias a esta herramienta he podido planificar la imagen que tenia en mente, La Vía Lactea por encima de la Torre de Sant Joan, en el Delta del Ebro
Una vez sabemos en qué época del año, qué día del mes (en función de la Luna), si tendremos buenas condiciones de cielo y en qué hora del día haremos la foto, ahora tenemos que pensar en dónde podemos fotografiar la Vía Lactea.
¿Dónde fotografiar la Vía Lactea?
-Contaminación lumínica: Si creías que podías capturar nuestra galaxia desde el tejado de tu casa o a 5 minutos de la ciudad, siento decepcionarte. La contaminación lumínica es el enemigo número 1 de los fotógrafos nocturnos y astrofotógrafos. Para resumir de manera rápida, ¡huye de los núcleos urbanos! Recuerda que cuanto más oscuro sea el cielo, más visible será la vía lactea. Cuánto más grande sea el núcleo urbano mayor será el radio de contaminación lumínica y por tanto más lejos tendrás que desplazarte. Os dejo un enlace a Light Pollution Map, una aplicación web que os será de mucha a ayuda para encontrar un lugar con cielo oscuro.
https://www.lightpollutionmap.info

Captura de LighPollutionMap de la península ibérica. Las zonas amarillas, rojas y violeta son las que tienen una mayor contaminación lumínica. Es decir, lo ideal seria buscar lugares en las zonas azuladas.

Sitios fotogénicos: esto no es un requisito técnico y esencial para conseguir fotografiar la Vía Lactea, pero si un buen consejo. Poder capturar nuestra galaxia ya es muy "resultón" y atractivo de por si, pero ¿y si demás añadimos un primer plano o un entorno que acompañe la escena? No hace falta buscar la montaña más asombrosa del mundo o el castillo más deslumbrante, muchas veces la fotografía va a dar un salto de calidad simplemente añadiendo un árbol, unas ruinas, unas rocas, un faro, una persona, etc. ¡Recuerda las reglas de composición a la hora de encuadrar tu fotografía! Si estás un poco perdid@ o te faltan ideas sobre sitios bonitos dónde fotografiar la vía lactea, puedes hacer una buena búsqueda a través de redes sociales u otras plataformas de fotografía como 500px, 1x, flickr, etc.
¿Dónde pongo la cámara? Tenemos que tener en cuenta la dirección en la que aparece el  Centro Galáctico en el cielo y la posición en la que está la Vía Lactea. A lo largo del año tanto la dirección como la posición van variando, pero tenemos que tener en cuenta que:
De Febrero a Mayo el centro galáctico aparece por el Sur-Este y la posición de la Vía Lactea es horizontal (ideal para panorámicas de el arco entero).
De Mayo a Julio el centro galáctico aparece por el Sur y la Vía Lactea se va elevando poco a poco a lo largo de la noche (ideal para buscar la Vía Lactea en diagonal).
De Julio a octubre el centro galáctico aparece por el Sur-Oeste y veremos la Vía Lactea en su posición más elevada (ideal para hacer fotografías verticales).
Es importante tener en cuenta el encuadre hacia el SE-S-SO a la hora de buscar un sitio dónde fotografiar, ya que puede pasar que hayas huído de tu centro urbano, tengas un cielo oscuro pero te encuentras a unos cuantos kilómetros al Norte de una ciudad. Si es así, recuerda que vas a fotografiar dirección Sur y por tanto toda la contaminación de la ciudad de la que has escapado va a aparecer en tu encuadre.
Lugares elevados: Hay veces que quizás no puedas evitar las malas condiciones meteorológicas y los cielos cubiertos de nubes. Es importante revisar bien las previsiones, cuanta más información tengamos mejor. Ponemos la situación de vivir en sitios donde es habitual la niebla, o quizás la aplicación ClearOutside nos indica que el cielo va estar tapado pero únicamente con nubes bajas. En estos casos podemos intentar planificar un lugar elevado, quizás una montaña, una colina, etc. donde podamos salvar esa niebla y nubes bajas y dejarlas a nuestros pies. Las nubes bajas no suelen superar los 1000-1500m, aunque pueden llegar a los 2000m. ¡Siempre está bien contar con un plan B!
Ya estarás viendo lo importante que es una buena planificación para conseguir fotografías de la Vía Lactea. Hay varias aplicaciones y webs que te pueden ayudar en este proceso, aunque la mejor sin duda es Photopills (es de pago pero lo vale hasta el último céntimo). 
En este punto ya hemos encontrado un sitio con un cielo oscuro, que no moleste excesivamente la contaminación lumínica, con un entorno o primer plano que complemente nuestra foto, una noche sin luna y cielo despejado y ya hemos localizado nuestra Vía Lactea en el cielo.  Y ahora, ¿Cómo conseguimos capturar esa imagen que tenemos en mente?
Hay muchísimas formas y técnicas distintas para fotografiar la Vía Lactea, pero para este artículo de consejos básicos hondaremos únicamente considerando un equipo senzillo y una única toma. Así pues, vamos a distinguir entre el material necesario y el material recomandado.
¿Qué equipo necesito?
Una cámara que disponga de control manual. Como veremos más adelante, es imprescindible poder configurar los parámetros a nuestro antojo, ya que los modos automáticos no son muy eficientes en entornos nocturnos. Hoy en día hay muchos dispositivos móbiles que permiten el control manual de la cámara incorporada y, sinó dispones de un equipo fotográfico, es una buena alternativa para empezar a aprender fotografia en general (incluso la nocturna). 
Un trípode lo mas estable posible. En fotografía nocturna los tiempos de exposición pueden llegar a varios minutos, aunque para capturar la vía lactea hay ciertas limitaciones de tiempo (como veremos posteriormente). Por tanto, resulta imprescindible el uso de un trípode, cuanto más robusto mejor, ya que cualquier vibración, viento, etc. puede provocar trepidación en la fotografía y tendremos que desechar esa foto. 
Un objetivo angular y luminoso. Recordemos que estamos en medio de la noche y sin luna, así que va a haber muy poca luz ambiente y las estrellas, aunque son muy brillantes, cuesta captar toda esa luz que emiten. Así pues el objetivo que utilizemos va a jugar un papel importante en esto. Cuánto más angular sea el objetivo más tiempo podremos exponer nuestra foto, y eso se traduce en más luz que entra en el sensor. La luminosidad de un objetivo se mide por el número F mínimo que puede alcanzar, es decir, por la máxima apertura del diafragma que tenga ese objetivo. Cuanto mas luminoso sea (valor de F más pequeño) mayor luz va a entrar en el sensor. Hay lentes que se desenvuelven muy bien en esta disciplina por los motivos expuestos anteriormente, aún así no te preocupes, si estás empezando en esto seguramente no hará falta comprar ningun objetivo. Pongamos como ejemplo el típico objetivo que viene con el kit de la cámara. Hablamos del 18-55mm f3.5-5.6 , ya que seguramente si estás leyendo este artículo dispongas de este tipo de equipo básico de inciación. Más adelante entraremos en detalle en la configuración del equipo, pero para explicarte este punto quédate con que la focal mínima de este objetivo (18mm) es angular y nos va a servir. Además la mayor apertura del diafragma de esta lente es f3.5 y también nos va a valer. 
¿Qué material es el más recomendado?
Con todo lo que hemos explicado anteriormente ya será posible fotografiar la Vía Lactea, aunque no de la forma más óptima. Por ese motivo vamos a detallar algunos de los equipos y materiales recomendados.
Linterna  de mano o frontal. Lo pongo el primero de la lista porque no es nada aconsejable andar a oscuras y más aún por un terreno que no conoces. Por comodidad aconsejo una linterna frontal, ya que va a dejarte las manos libres para preparar y configurar la cámara. Además del motivo de seguridad, hay más razones para llevar siempre una linterna en nuestra mochila. En este artículo no vamos a entrar en el arte del Lightpainting pero solo apuntar que, cuando está todo tan oscuro, muchas veces es interesante añadir unos toques de luz en el primer plano con nuestra linterna. 
Objetivos gran angular y muy luminosos. Ya hemos comentado que para iniciarse y aprender a fotografiar la Vía Lactea, nos basta con el clásico objetivo kit. No obstante, hay muchísimas lentes preparadas para rendir de forma estupenda en estas situaciones. Hablamos de objetivos gran angulares con distancias focales mínimas que no sólo nos permitirán capturar más escena y cielo sinó que también nos permiten alargar el tiempo de exposición para poder capturar más luz. Entre estos objetivos se encuentran los que están sobre los 7mm para sensores micro 4/3, 10 y 12 mm en sensores APS-C, y 12-16mm en sensores Full frame. Además este tipo de objetivos pensados para fotografía nocturna suelen llegar a aperturas de diafragma muy grandes (entre f2.8 y f1.2), lo que permite que entre mucha mas luz al sensor. Recuerda que cuanto más pequeño sea el valor de f, mayor es la entrada de luz.
Cámara con un buen sensor: Aunque no es un elemento imprescindible, disponer de una cámara con un  buen sensor que soporte altas sensibilidades ISO (más adelante hablaremos de esto) va a mejorar muchísimo nuestra fotografía de la Vía Lactea. Sin entrar mucho en detalle en esto del ISO, simplemente debes conocer que a mayor sensibilidad (ISO alto), se genera más ruido en la fotografía. Si no conoces el "ruido", de forma senzilla se podría explicar como una especie de grano digital que aparece en la foto y que hace que perdamos muchísimo detalle y nitidez. Así pues, si anteriormente comentábamos que la contaminación lumínica era el enemigo número 1 de los fotógrafos nocturnos, ¡el ruido es el enemigo número 2! Hay muchas técnicas que se pueden usar para reducir el ruido de nuestra imagen, pero esto lo dejamos para más adelante, ya que se trata de procesos más avanzados. Las cámaras profesionales o semiprofesionales actuales disponen de unos sensores capaces de disparar con ISOs de 6400 o 12800 sin generar apenas ruido. Las cámaras de gama de iniciación tienen sensores más sencillos en los que a partir de 1600 aparece un ruido importante.  Así pues, un buen sensor nos va a ayudar mucho a lidiar con este problema.
Disparador remoto: En exposiciones largas, como es el caso de la fotografía de Vía Lactea, es imprescindible no sólo un trípode estable sinó también evitar cualquier tipo de trepidación o vibración, ya que eso se va a ver reflejado en la imagen. Tal es así, que incluso la pequeña vibración que podamos causar pulsando el botón de disparo puede arruinarnos la foto. Para solucionar este problema, existen una gran variedad de disparadores remotos que se conectan a la cámara con un cable o en la zapata del flash si se trata de un disparador inalámbrico. Como hemos comentado anteriormente, existen muchas técnicas distintas en la fotografía nocturna, algunas de las cuales implican tomar fotografías constantemente durante un intervalo de tiempo. Para esos casos estan los intervalómetros, pero no es el caso que nos ocupa en este artículo, ya que hemos dicho que buscaríamos una única toma. Así pues, con un disparador remoto sencillo que nos permita disparar la cámara sin tocarla será suficiente. Este accesorio es muy útil en muchas disciplinas fotográficas y suelen ser muy baratos, así que recomiendo disponer de uno en la mochila (¡revisa la compatibilidad con la marca de tu cámara antes de comprar nada!). No obstante, si no dispones o no quieres adquirir un disparador remoto, hay una solución para solventar la trepidación que causamos al accionar el botón de disparo. Se trata de una opción en el menú de vuestras cámaras y suele indicarse como temporizador, retraso de disparo, delay, etc. En la mayoría de cámaras existe esta opción y nos permite configurar el tiempo de espera, normalmente 2 o 10 segundos. Recomiendo el uso de 2 segundos de retraso simplemente para no tener que esperar tanto tiempo.
Acompañantes: No sólo vamos a hablar de cacharritos, técnica o teoría, ¿no? En las salidas de fotografía nocturna es siempre aconsejable ir acompañado de alguien. Si se trata de un amigo que comparta la misma afición que tu, mejor, no todo el mundo entiende la necesidad de querer irte al sitio más oscuro habido y por haber en medio de la noche. Además, no siempre es fácil estar solo en una situación así y tener alguien a tu lado va a ayudar mucho, y la experiencia va a ser mucho más divertida.
¡Frío!: Depende la época del año en la que vayas a fotografiar va a variar mucho la temperatura. Pero siempre, siempre, siempre va a hacer algo de frío, así que si te desplazas en coche, coge ropa de abrigo de sobra, nunca va a venir mal. Si tienes que llegar andando, trata de llevar una mochila con algo de ropa de abrigo adecuada a la climatología del lugar.
Provisiones: Aunque tengamos en mente una sola foto y puedas pensar que en 1 minuto está todo hecho, la realidad es que los fotógrafos siempre encontramos nuevas ideas en el momento, así que ten presente que lo que tenía que ser "una foto" va a convertirse en una sesión entera. Poco a poco tus ojos y tu cuerpo se van a acostumbrar a la oscuridad del lugar y de repente te vas a sentir muy cómodo en esa situación. En ese momento, para, siéntate y disfruta del cielo estrellado y la Vía Lactea con tus propios ojos. Si llevas provisiones va a ser todo mucho más fácil. Algunos aperitivos, agua/bebidas o ¡un boocadillo de toda la vida!
Finalmente ya tenemos la planificación hecha, ya tenemos claro qué vamos a fotografiar, cuándo lo haremos y dónde lo haremos. Por fin llegamos a la parte que quizás os interese mas, ¿cómo conseguimos capturar la Vía Lactea? En este apartado hablaremos de cómo configurar la cámara y qué parámetros son los adecuados. 
¿Cómo configurar la cámara para fotografiar la Vía Lactea?
Ya hemos comentado anteriormente que vamos a utilizar el modo Manual de nuestra cámara. En este modo todos los parámetros son configurables y es precisamente eso lo que nos interesa. Para organizar todos los puntos que tenemos que tener en cuenta, lo clasificaremos por pequeños grupos.
Exposición: Estamos en un entorno muy oscuro, con apenas luz. Así que nos interesa recoger la máxima luz posible. Para eso nos valdremos del tiempo de exposición, la apertura del diafragma y la sensibilidad ISO. Esos tres parámetros forman lo que llamamos "triángulo de exposición". Bien, empezemos por el más sencillo, el diafragma. Como ya hemos comentado necesitamos un diafragma lo más abierto posible para que entre mas luz, y eso lo conseguimos con valores de F pequeños. Así pues empezaremos por configurar nuestro valor de F más pequeño posible (en un objetivo kit básico posiblemente sea F3.5, pero si tenemos un objetivo que nos permita bajar a F2.8 o menor, mucho mejor). Seguimos con el tiempo de exposición. Podríamos pensar que como hay poca luz, podemos hacer una exposición de varios minutos y asi estamos dejando entrar mucha luz, y en parte eso sería muy acertado. No obstante, nos encontramos con cierta limitación de tiempo, ya que la Tierra está en constante movimiento de rotación y por tanto la posición de las estrellas y la Vía Lactea se va desplazando, de forma que la VL saldría borrosa y las estrellas no aparecerían como puntos, sinó como pequeñas trazas. Entonces, ¿cómo conseguimos que la Vía Lactea esté estática y las estrellas como puntos? Aquí entra en juego la "regla de los 500". Esta norma poco exacta pero muy útil como orientación nos dice que si dividimos 500/distancia focal, nos da el tiempo máximo de exposición que podemos configurar para que las estrellas no salgan movidas. Por ejemplo, si estamos usando el objetivo kit y ponemos la distancia focal mínima (18mm), la regla nos dice que 500/18= 27,78 segundos de exposición máxima. No obstante, esta regla no tiene en cuenta el factor de recorte de nuestro sensor. Si no conoces este fenómeno, simplemente que sepas que si tienes un sensor APS-C, la focal que te indica el objetivo lo tienes que multiplicar por 1,5 (18mm * 1,5 = 27mm). Entonces la regla de los 500 en realidad sería 500/27= 18,5 segundos de exposición máxima. En el caso de los sensores micro 4/3 (como las cámaras Olympus), el factor de recorte sería de 2x. Otro ejemplo, si estás usando un objetivo 50mm en una cámara con sensor APS-C, la regla nos dice que 500/ (50*1.5) = 6,66 segundos de exposicón máxima, lo que resulta insuficiente tiempo para recoger la luz que necesitamos. Como ves, cuanto más angular sea el objetivo más tiempo de exposición podremos configurar. Si todo esto de los números te da dolores de cabeza no te preocupes, hay muchas aplicaciones que te ayudan a hacer estos cálculos por ti (como siempre, Photopills está en la cabeza). Como punto de partida y orientación, te diría que no pases de 25 segundos y muévete entre los 15 y 25 segundos de exposición. Después de hacer la foto, haz zoom en la pantalla LCD y si ves que las estrellas salen como trazas, reduce el tiempo hasta que encuentres el valor ajustado. Vamos con el último parámetro del triángulo de exposición, la sensibilidad ISO. En general, en todas las disciplinas fotográficas nos interesa mantener el ISO lo más bajo posible, ya que mejoramos mucho la calidad de nuestra imagen. No obstante, eso no va a ser posible en la fotografía nocturna. El ISO es una herramienta de compensación, y como tal lo utilizamos para aumentar digitalmente la luz que captamos, cuando ya no podemos recoger mas luz con el resto de parámetros (diafragma y tiempo de exposición). Así pues, poniendo los ejemplos anteriores, supongamos que tenemos una apertura de F3.5 y un tiempo de exposición de 25 segundos, si configuramos el ISO en 100 (valor mínimo) y hacemos la foto, nos va a salir todo más negro que el sobaco de un mono, ya que recuerda que estamos en un entorno muy oscuro sin apenas luz ambiente. ¿Cómo configuramos el ISO entonces? Como punto de partida podemos poner un valor de ISO de 1600 como mínimo e ir jugando a partir de allí. Lo habitual es moverse entre los valores ISO de 3200 o 6400, pero todo dependerá del resto de parámetros que habéis configurado, de la luz ambiente, contaminación lumínica, etc. Recuerda que con valores de ISO altos (1600, 3200, 6400, 12800), la cantidad de ruido que va a aperecer es mayor y que cada cámara rinde de forma distinta en estas situaciones.
Ya tenemos la exposición configurada, pero antes de disparar hay otros parámetros y aspectos a tener en cuenta.
Enfoque: Aunque las cámaras modernas cada vez tienen mejores sistemas de autoenfoque, incluso en entornos de poca luz, la gran mayoría no son muy eficientes por la noche. Así pues, tendremos que poner el enfoque de nuestro objetivo en modo Manual. Quizás hasta ahora habías usado siempre el autoenfoque y no sabes muy bien como usar el enfoque manual y donde enfocar. Sobre cómo usarlo es muy sencillo, simplemente usa el modo "live view", es decir utilizar la pantalla LCD de la cámara para ver donde queremos enfocar, haz zoom en la pantalla para localizar el punto exacto que quieres enfocar y gira el anillo de enfoque lentamente hasta que veas que está "en foco". Y ¿dónde enfoco? Hay varias formas y técnicas para afrontar esta cuestión. La más sencilla  sería cuando buscamos un encuadre solo del cielo o quizás incluyendo en el plano una montaña lejana. En estos casos es muy fácil, simplemente busca la estrella más brillante en la pantalla de tu cámara, amplia esa zona con el zoom de la pantalla y gira el anillo de enfoque hasta que la estrella aparezca como un punto muy definido. A esto lo llamamos enfoque al infinto o enfoque a las estrellas. Otra situación muy distinta es cuando queremos incluir un primer plano en nuestra imagen, ya sea un árbol, unas ruinas, unas personas, un campo, etc. En estos casos entra en juego lo que llamamos profundidad de campo, que de forma resumida es toda la distancia que tenemos dentro de foco. Como apunte, hay que saber que con aperturas grandes de diafragma (f3.5, f2.8, f1.4...) la profundidad de campo es muy reducida. Así pues es muy difícil conseguir tener enfocado desde el primer plano hasta el infinito (estrellas). ¿Cómo conseguimos enfocar toda nuestra imagen en estos casos? Para estas situaciones tendremos que recurrir a lo que llamamos distancia hiperfocal. Para intentar explicarlo de forma sencilla, la distancia hiperfocal es un punto de enfoque concreto en el que conseguimos que esté todo enfocado desde la mitad de la distancia entre la cámara y el punto hiperfocal hasta el infinito. Este punto se calcula a través de operaciones matemáticas y varia en función de la cámara, distancia focal, distancia hasta el sujeto y apertura de diafragma. Suena muy complicado pero no te preocupes, no vamos a estar usando la calculadora en medio de la noche, afortunadamente hay muchas aplicaciones gratuïtas que nos facilitan esa distancia exacta cuando le introducimos toda esa información. Por ejemplo, ponemos que estamos usando una camara Canon APS-C, el objetivo 18-55 a una distancia focal de 18mm y una apertura de diafragma de f3.5. Introducimos todos estos datos en la aplicación y mágicamente nos dice que la distancia hiperfocal para esta situación se encuentre a 4,8m. Eso significa que va a estar todo en foco des de los 2,4m hasta el infinito. ¡Perfecto, ya sabemos dónde tenemos que enfocar! Simplemente tenemos que buscar algo que esté sobre los 5m y mover el anillo de enfoque hasta que ese sujeto esté enfocado. La distancia hiperfocal es muy útil pero tenemos que saber que realmente lo que conseguimos es que en todo ese rango desde los 2,4m hasta infinito estará todo "relativamente" enfocado, y es que es la mejor opción para resolver esa situación, pero no nos va a dar la mejor definición de imagen. Hay que tener en cuenta también que si nos quedamos cortos y sin querer enfocamos un poco más por delante (por ejemplo 4,5m, en lugar de los 4,8m) no conseguiremos que el infinito esté enfocado. Así pues, os recomiendo siempre ir seguros y pasarse un poco de la distancia que buscamos (por ejemplo 5m o 5,5m) pero nunca quedarse cortos. Para enfocar ese punto exacto, lo mas práctico es calcular con pasos esa distancia y colocar un punto de luz allí (una linterna o similar), ya que recordemos que estará todo muy oscuro y no veremos nada a través de la pantalla de la cámara. A continuación hacemos zoom con la pantalla hasta que veamos bien el punto que queremos enfocar, giramos lentamente el anillo de enfoque hasta estar seguros que está bien enfocado, ¡y listos! Ten cuidado una vez hayas encontrado el punto de enfoque, ya sea al infinito o a la hiperfocal, de no tocar el anillo de enfoque, ni variar la distancia focal, ni el diafragma, ni mover la cámara, ya que en ese caso tendremos que volver a hacer todo el proceso de enfoque.

Gráfico sencillo para entender mejor como funciona la distancia hiperfocal.

Tabla de hiperfocales de Photopills, aunque hay muchas otras gratuïtas. Con este tipo de tablas es muy sencillo saber a qué distancia tenemos que enfocar para conseguir la mayor profundidad de campo.

Retraso en el disparo: ya hemos hablado anteriormente de la importancia de no tocar la cámara a la hora de disparar. Si disponemos de un disparador remoto, lo conectaremos a la cámara. Si no disponemos de este accesorio, recuerda configurar el retraso del disparo en 2 segundos por ejemplo.
Balance de blancos: Si este término te suena a chino y no sabes en que consiste, no te preocupes, de forma sencilla es la forma en la que la cámara interpreta la luz que entra al sensor, dándole una temperatura de color concreta en unidades Kelvin (K). Es un tema mucho más complejo pero no entraremos en detalle. Normalmente el balance de blancos automático (AWB) funciona muy bien durante el día y oscila entre valores de 5000K y 5500K, pero hay situaciones en las que queremos decirle a la cámara qué temperatura de color deseamos. En este caso, es recomendable un balance de blancos más bien frío, ya que no tiene sentido tener una imagen nocturna con el cielo anaranjado (a no ser que se busque esto intencionadamente), sinó  que es más natural tener tonalidades un poco más azuladas. Para eso usaremos valores entre los 3200K y los 4000 K. Si tu cámara no te permite configurar el balance de blancos en valores concretos, utilizaremos los parámetros que vienen de serie. Los ajustes predefinidos mas idóneos son el "Fluorescente" que tiene valores de 4000K o el "Tungsteno" que tiene valores de 3200K, aunque este último es muy extremo y nos va a dejar una dominante azul en la imagen muy marcada.
Dispara en RAW: El RAW lo configuramos en el menú de calidad de imagen. Primero de todo tienes que saber que si disparas en RAW es porque posteriormente harás un proceso de revelado y/o edición de la foto. Sinó tienes planeado pasar por el revelado digital, será mejor que dispares en JPG, ya que de ese modo ya tendrás un archivo final. Sin embargo, en fotografía de la Vía Lactea es casi un requisito tener que hacer esos procesos de postproducción, ya que es donde podremos sacar a la luz todo ese increíble detalle que contiene nuestra galaxia y el cielo nocturno. Si no sabes lo que es eso del RAW (en inglés, crudo), es un formato de imagen digital en el que la cámara no ha aplicado ningún tipo de filtro, procesado, correcciones o contrastes de forma automática. Los archivos RAW contienen la totalidad de datos de la imagen tal cual ha sido captada por el sensor digital de la cámara. Así pues, el nombre inglés crudo le viene muy bien para entender que es un archivo RAW. Por ese motivo es un formato que necesita un trabajo de revelado digital y edición posterior, donde toda esta enorme cantidad de datos que almacena el archivo la vamos a poder modificar a nuestro antojo de una forma mucho más controlada y precisa que las correcciones automáticas que realiza la cámara cuando disparamos en JPG. 

A modo de resumen, aquí tenéis todos los parámetros que hemos comentado y que hay que tener en cuenta a la hora de configurar nuestra cámara. Recuerda que los valores que se exponen aquí son orientativos y sirven como ejemplo, pero que todos ellos pueden variar en función la situación y del equipo.

Edición de fotografía de Vía Lactea
No vamos a entrar en mucho detalle del proceso de edición de fotografías de la Vía Lactea por que se podría alargar muchísimo el artículo, sin embargo si que voy a exponer unas pocas pinceladas para orientaros en este campo. A estas alturas ya debes saber que si planteas el revelado de tu fotografía es porque la has tomado en formato RAW. Por definición, el RAW va a ser una imagen muy plana, sin contraste, y sin apenas color. Sin embargo, el archivo contiene toda esta infromación necesaria para recuperar los tonos a nuestro antojo. 
Intentaré ser breve y conciso en todo esto, para eso os voy a resumir en algunos pasos mi flujo de trabajo a la hora de revelar la fotografía.
1- Recortar y enderezar el horizonte.
2- Perfil de cámara , corrección de lente y aberración cromática. Muchos programas de revelado contienen estas herramientas. El perfil de cámara es una opción que nos permite indicar al programa cómo interpretar los datos del RAW. En fotografía nocturna es recomendable buscar perfiles como "Camera flat", "Camera Neutro" o "Camera Standard". Estos perfiles nos permiten recuperar mucha información de las sombras y los negros sin haber realizado aún ningun cambio en los píxeles, simplemente en cómo el programa lee esos píxeles. La corrección de lente también suele estar presente en todos los reveladores, y nos servirá para corregir las deformaciones geométricas producidas por la lente angular, además de eliminar el viñeteo que producen ciertos objetivos. Por último, la eliminación de la aberración cromática.
3- Balance de bancos y ajustes globales. Anteriormente hemos hablado del balance de blancos y cómo configurar una temperatura de color adecuada. No obstante, el archivo RAW nos permite cambiar esa temperatura (azul-amarillo) y el matiz de la foto (verde-magenta) para acabar de refinar los tonos cromáticos que más nos gusten y más se ajusten a nuestra imagen.  Los ajustes globales, que suelen aparecer en un panel principal en todos los reveladores, afectarán a toda la imagen y tenemos que tener en cuenta esto. En este punto nos interesa sobretodo corregir la exposición (negros, sombras, altas luces y blancos), contraste general, saturación general y microcontraste (claridad y textura).
4- Ajustes locales. Este tipo de ajustes nos permitiran hacer modificaciones y correcciones en zonas concretas, sin afectar al resto de la imagen. Básicamente se pueden hacer el mismo tipo de ajustes que en los paneles principales, pero el que cambia es la zona de efecto. Podemos aplicar estas modificaciones a través de pinceles, ajustes degradados, ajustes radiales o máscaras de luminosidad. Este punto es el más importante para sacar el máximo detalle en la Vía Lactea. A través de estas herramientas que acabamos de comentar, podremos lograr más exposición, mas contraste, más detalle, más color, etc. de forma que nuestra galaxia resalte mucho más en el cielo. Hay que ir con cuidado con todos los ajustes que hagamos, intentar siempre ser sútil con los cambios.
5- Ajustes de color. Según el programa que utilizemos habrán unas herramientas u otras, pero siempre suele existir la posibilidad de hacer ajustes cromáticos. En este punto podremos hacer un "Split Toning " (dotar de cierto color a las sombras y un color distinto a las luces), modificar ligeramente un color específico, dar cierta dominante de color a la imagen, jugar con saturaciones de colores concretos y muchísimo más.
6- Reducción de ruido. Este proceso podemos hacerlo al inicio también, aunque yo suelo hacerlo al final, ya que los distintos ajustes que podamos hacer en la foto nos pueden generar ruido y obligarnos a aplicar otra reducción de ruido. Así pues, este ajuste nos permite eliminar parte de ese grano digital que aparece en nuestra imagen cuando usamos ISOs elevados. Este fenómeno suele ser más notable en las sombras y negros. Hay que ser minuciosos en este punto, ya que si aplicamos mucha reducción de ruido, puede que la foto nos quede muy "lavada", es decir, sin apenas textura, como si de una pintura al óleo se tratase. Hay muchas técnicas de reducción de ruido avanzadas como el apilado de imágenes, los objetos inteligentes, startrackers, etc.,  pero que no comentaremos en este artículo (quizás en un futuro post). Sin embargo, la mayoría de programas incluyen una sencilla herramienta de reducción de ruido a través de un deslizador muy fácil de usar.
7- Enfoque. Como último paso, siempre es conveniente dar un enfoque extra a nuestra imagen,  ya que en el  formato RAW la cámara ignora este paso y nos puede dar la sensación de tener una fotografía muy "suave".
El campo del revelado y edición  es muy extenso, con infinitas posibilidades y muchas veces con visiones subjetivas y personales. He intentado guiaros un poco sobre como abordar el revelado de una forma MUY sencilla. En mi caso, suelo hacer un revelado básico siguiendo los puntos anteriores y luego llevo la imagen a Photoshop, donde acabo de ajustar la imagen de forma mucho más precisa a través de técnicas de edición más avanzadas.
Existen softwares de edición y revelado gratuïtos, aunque no son muy buenos en general. Yo recomiendo utilizar los programas de pago (la mayoría ofrecen un periodo de prueba gratuïto). Algunos de los programas más utilizados son Photoshop, Lightroom, Capture One, ON1 Photoraw y Luminar (programa que se apoya mucho en la inteligencia artificial y los procesos automáticos y semiautomáticos, muy bueno para iniciarse en el mundo de la edición y revelado). En mi caso, uso Photoshop y su programa interno de revelado Raw (Adobe Camera Raw), por su enorme versatilidad y precisión.

Aquí podéis ver el archivo RAW original y el resultado del revelado posterior. Como podéis comprobar, a través de este proceso hemos recuperado el detalle, contraste y color para conseguir resaltar nuestra Vía Lactea en el cielo. He querido enseñaros esta foto porque, aunque no sea la mejor, fue tomada en mi primera sesión de fotografía de Vía Lactea y creo que es un buen ejemplo para mostraros que, con una buena planificación y teniendo claros los puntos que os he intentado explicar en este artículo, se pueden conseguir resultados decentes aunque sea vuestra primera Vía Lactea.

Y con esto y un bizcocho... ¡ya puedes hacer la foto! Después de horas de planificación, y un buen tiempo de preparación de la cámara, por fin el "click". Aún me alucina poder ver el resultado en la pantalla de la cámara, pero recuerdo muy bien la sensación al poder ver en la pantalla mi primera Vía Lactea, ¡literalmente dí un salto y un grito de emoción! Espero que esta guía básica pueda ayudarte a sentir la misma emoción que sentí yo y te despierte la misma pasión que me marcó a mi.
Recuerda que si tienes cualquier duda sobre la planificación, el uso de aplicaciones como photopills, configuración de la cámara, equipo, edición o quizás te interese saber más sobre técnicas más avanzadas, técnicas de apilado y reducción de ruido, puedes escribirme a través del formulario de contacto y estaré encantado de resolver tus dudas.
En el caso que seas un fotógrafo que ya conoce todas las bases y quieres una buena formación avanzada, os recomiendo los cursos online de Artenocturno, dónde aprenderás técnicas avanzadas de fotografía nocturna y edición de la mano de un buen formador y excelente fotógrafo nocturno.
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